SINTOMAS


El paciente parkinsoniano generalmente llega a la consulta presentando un temblor que aparece casi siempre en las manos y antebrazos, si se les pregunta, dicen que se sienten rígidos, con dolores difusos en músculos y articulaciones. Como se dijo, el temblor de reposo que comienza en las manos o antebrazos suele ser el motivo excluyente por la que el enfermo consulta al especialista. Su voz es monótona, a menudo entrecortada, con evidente menor movimiento que una persona sana, llama la atención que existe un aumento de la apertura de los párpados, que se asocia comúnmente a falta de parpadeo. La pérdida de los movimientos automáticos y asociados como por ejemplo la ausencia del balanceo de los brazos al caminar, demuestra el profundo desorden del movimiento que padecen estos enfermos.

Cuando la enfermedad está completamente instalada se observan los siguientes elementos característicos:

a) Temblor. El temblor Parkinsoniano es rítmico, generalmente localizado en la manos y antebrazos, menos frecuentemente en los miembros inferiores, predominante en los sectores más distales, a medida que la enfermedad progresa, aquel temblor que tuvo su aparición en una parte del cuerpo puede verse también comenzando del lado contrario. El temblor parkinsoniano aumenta con los estados de ansiedad. Los enfermos en su afán de ocultar o detener el temblor llevan a cabo determinadas maniobras como sostener la mano temblorosa con la otra mano, introducir la mano en el bolsillo, a veces cambiar rápidamente de posición, pero el resultado es siempre el mismo el temblor reaparece y a menudo con mayor intensidad.

b) Rigidez. Cada vez que al paciente se le desplazan en forma pasiva algunos segmentos corporales, se puede advertir que dichos músculos ejercen un aumento de resistencia, la cual es contínua y siempre tiene la misma intensidad. Cuando se toma el brazo del paciente colocando una mano sobre el codo la otra en la muñeca y se procede a realizar movimientos de extensión y flexión del antebrazo se puede notar que la decontracción de los músculos flexores se hace en forma de sobresaltos abruptos, a esta maniobra se la llama fenómeno de la "Rueda Dentada".

c) Movimientos Automáticos y Asociados. La pérdida de los movimientos automáticos y asociados es uno de los hechos más precoces de la enfermedad de Parkinson, esto se aprecia por la ausencia del balanceo de los miembros superiores al caminar, cuando se halla afectado sólo una mitad del cuerpo se puede ver que al caminar el enfermo balancea los brazos sólo del lado sano.

d) Acinesia (falta de movimiento) y Bradicinesia (movimientos lentos). Todos los movimientos que emprende un enfermo parkinsoniano son lentos, torpes y ceremoniosos. El paciente generalmente no cruza las piernas, no flexiona los brazos sobre el antebrazo y no tiene mímica.

e) Actitud Gestual, Actitud y Marcha. La cara es amímica, se la ha comparado con una "máscara", lo que hace que el enfermo no pueda expresar sus emociones debido a su hipomimia (disminución de la mímica). La actitud postural que presentan estos enfermos se diferencia de la que adopta una persona sana, los pacientes parkinsonianos parecen "doblados" hacia delante, pegados al cuerpo, hay flexión de los codos y las muñecas, lo cual hace que ambas manos se junten a la altura del ombligo. Cuando el enfermo camina, se puede observar una dificultad para iniciar la marcha, la cual se hace con pasos muy cortos y lentos, pero en ocasiones puede efectuar pasos cortos y rápidos. Lo más característico de estos pacientes es la dificultad que tienen estas personas en comenzar la marcha y también para terminarla, no pudiendo a veces detenerse cuando se le da la orden de hacerlo. Se puede comprobar también una imposibilidad para realizar giros rápidos y en ocasiones para permanecer sentado.

f) Reflejos, Sensibilidad y Pares Craneanos. Los reflejos generalmente son normales o algo exaltados, la sensibilidad es también normal. No existen trastornos propiamente dichos de los pares craneanos, aunque se han señalado dificultades en los músculos de la mímica, fonación, deglución y masticación.

g) Trastornos Autónomos. Se han visto sensación de calor facial, mala adaptación al calor, buena adaptación al frío. Se puede apreciar una progresiva pérdida de peso corporal en estos enfermos.

h) Psiquismo. El paciente parkinsoniano habitualmente padece estado depresivo.

i) Estudios Complementarios. Habitualmente son normales.

j) Fuerza Muscular. La debilidad muscular se pone de manifiesto a nivel de las manos, en la masticación, fonación y deglución, de allí la lentitud con que estos enfermos comen, la disartria que consiste en una voz apagada, monótona y cansada, va progresando paulatinamente con la enfermedad. La pérdida de fuerza muscular en los músculos de la mano, junto con la rigidez y el temblor conforman un tipo especial de escritura, los rasgos son abruptos, las letras pequeñas, poco claras y en determinadas circunstancia ininteligibles.