1. Mantenga el peso dentro de la normalidad, evitando
el sobrepeso y la obesidad.
2. Limite el consumo de sal, grasas animales y bebidas alcohólicas
o estimulantes (café, té, etc.).
3. Realice ejercicio físico de forma regular: le ayudará
a mantener el peso óptimo y descargará las tensiones acumuladas
a lo largo de la jornada.
4. Si está tomando medicación antihipertensiva, siga
las recomendaciones de su médico y no modifique ni abandone el tratamiento
sin consultarle previamente.
5. No olvide la medicación cuando vaya de vacaciones. El tratamiento
antihipertensivo es crónico, y no debe abandonarse.
6. No dude consultar con su médico ante la presencia de cualquier
síntoma extraño o efectos adversos a la medicación.
7. Lleve consigo la ficha de registro de la tensión arterial,
y el nombre de la medicación que esté tomando.
8. No fume. El tabaco es un factor de riesgo cardiovascular que unido
a la hipertensión arterial potencia el riesgo de complicaciones.