Clasificación
Las cataratas se pueden clasificar en:
Según su carácter anatómico; y así se observan
cataratas capsulares anteriores y posteriores, cataratas corticales y cataratas
nucleares. Si se considera el nivel en que se localizan, las cataratas se llaman
polares, ecuatoriales o axiales.
Según la fecha de aparición de la enfermedad en cuyo caso
se puede distinguir entre cataratas congénitas, juveniles y seniles. Según
el grado de evolución, se reconocen cataratas principiantes, inmaduras,
maduras e hiper-maduras, con un estadio extremo que corresponde a la catarata
de Morgagni, particularmente rara. Ésta última se reabsorbe espontáneamente
de forma que el animal que la sufre recupera "milagrosamente" la vista.
Según su aspecto (formas oscuras, blancas, azules, o también
coroliformes, cuneiformes, discoides, fusiformes, membranosas, punteadas, estrelladas,
piramidales, lanceoladas...).
Según consistencia (cataratas fluidas, blandas o duras).
Más precisa es la clasificación etiológica que reconoce cataratas
primarias y secundarias, cataratas traumáticas, inflamatorias, diabéticas,
galactosémicas, cataratas debidas a la radiaciones, cataratas tóxicas,
hereditarias, eléctricas.